ÁNGEL REYNA RETRATA A TRAVÉS DE ACUARELAS UNA CRÓNICA DE VIAJE

Torreón, Coah., sábado 24, julio 2021. Es una entrevista en Milenio Laguna de la periodista cultural Lilia Ovalle a un servidor sobre mis libros con crónicas de viaje.

Para Ángel Reyna la pandemia le propuso realizar un ejercicio antiguo. Se trata de la crónica de viaje a la que le invirtió al menos tres meses.

La pandemia impidió que los exploradores se pudieran movilizar para compartir el gusto por la historia y la tradición, pero en el caso del periodista, profesor y artista plástico Ángel Reyna, la pandemia le propuso realizar un ejercicio antiguo. Se trata de la crónica de viaje a la que le invirtió al menos tres meses.

Su cuaderno, compuesto por ilustraciones a tinta china y acuarela es acompañada por breves reseñas de Guanajuato, San Miguel de Allende, Monterrey y Mazatlán, e incluye sugerencias y algunos trucos que ha empleado para acercarse a festividades y conmemoraciones que resultan en verdad memorables en su contexto. El trabajo está a la venta y pueden contactar al creador en la página http://www.angelreyna.com.

“Es una técnica o un recurso muy utilizado en la antigüedad que tristemente como tantas otras cosas ha caído en desuso que es la crónica de viaje. Artistas como Leonardo Da Vinci que era un jinete, siempre llevaba en las piernas un cuaderno, y dibujaba con la derecha o la izquierda, según el ánimo en el que anduviera para registrar lo que veía; Goethe el famosísimo filósofo alemán, hizo un viaje a Italia y se descubrió él mismo como un dibujante y eso se llegó a publicar”.

Ángel Reyna cuenta que hoy en día algunos artistas como Sebastián, realizan libros, cuadernos o ediciones con soluciones para su trabajo; José Luis Cuevas registraba sus intereses en servilletas que luego obsequiaba o vendía; el pintor Dalí también incursionó en este tipo de memorias, al igual el doctor Óscar Héras que incursiona en el paisajismo en los apuntes de viajes.

“Hay una marca que se convirtió en palabra, moleskine, son cuadernos. Los artistas los compran, se van de viaje y ahí hacen crónicas que luego ponen a la venta. Ese es el antecedente de una actividad muy divertida pues sales de viaje, tomas tu cuaderno y ahí vas registrando o guardando por ejemplo, el boleto de entrada al museo de Frida Kalho en la Ciudad de México o la foto que te tomaste afuera del Museo de la Ciudad de México en 20 de noviembre”.

Otro recurso puede ser más sencillo. El tomarle una foto al desayuno que se pidió en “Sabor a mí”, en Lerdo, Durango. La foto se guarda al igual que el menú que se obtuvo en “La María” en Guanajuato y de pronto ya se tienen los ingredientes para hacer esa bitácora de viajes junto a hojas de árboles y flores.

“Los cuadernos son multidisciplinarios: son dibujos, son letras, en mi caso es letra manuscrita y de imprenta. Este es un ejercicio también del diario donde se registran los hechos importantes, cuando viste al galán. En mi caso lo que registro son las visitas a los museos con la narrativa del autobús que tomé para llegar a San Miguel de Allende, que hace hora y media y cuesta 60 pesos y de esa manera para mí es un recuerdo pero si una persona lo quiere tener puede ser una guía”.

Siendo un mapa personalizado, este diario de viaje recomienda al lector los sitios históricos, calles emblemáticas, museos y restaurantes y además sugiere formas de viajes seguras.

Ángel Reyna dijo que junto a su esposa el viaje ha sido un placer pues durante 31 años han viajado, récord que se frenó al decretarse la pandemia. El viaje es de mochila, con lo que se tiene en el momento y aunque gustan del sur y su cultura, el territorio nacional ofrece una multiplicidad de paisajes, climas, aromas, sabores y arte que confluye en el mercado o la calle, agregando a la lista a los museos. La última ciudad que visitaron fue Oaxaca.

Dibujo a mano y coloco el mapa, a lo mejor lo hice con una taza en el restaurante El truco en Guanajuato, puse la taza y ahí puse el círculo y ahí puse las callecitas de un barrio, ahora que va a ser El Cervantino en la Plaza Mejía Mora y pongo el barrio, el cómo llegar desde el centro de la ciudad, qué lugares ver en la plaza”.

El maestro Ángel Reyna ha expuesto su obra plástica compuesta por acuarelas, grabados y dibujos en el Museo Francisco Goytia y en el Teatro Calderón en Zacatecas con muestras individuales y colectivas, en tanto que en La Laguna ha expuesto en el Teatro Isauro Martínez, el Tecnológico de Monterrey los espacios culturales de los ayuntamientos de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, así como en plazas comerciales como Cimaco Cuatro Caminos.

Asimismo ha donado obra para actividades que fortalecen el quehacer social, como la subasta que realizó Domec, participando en exhibiciones de la Universidad Autónoma de Puebla, en tanto que parte de su trabajo permanece entre coleccionistas. Los interesados en conocer este trabajo y ver las opciones de compra pueden llamar al teléfono de Ángel Reyna que es el 871 132 5340.

Su cuaderno, compuesto por ilustraciones a tinta china y acuarela es acompañada por breves reseñas de Guanajuato, San Miguel de Allende, Monterrey y Mazatlán, e incluye sugerencias y algunos trucos que ha empleado para acercarse a festividades y conmemoraciones que resultan en verdad memorables en su contexto. El trabajo está a la venta y pueden contactar al creador en la página http://www.angelreyna.com. “Es una técnica o un recurso muy utilizado en la antigüedad que tristemente como tantas otras cosas ha caído en desuso que es la crónica de viaje. Artistas como Leonardo Da Vinci que era un jinete, siempre llevaba en las piernas un cuaderno, y dibujaba con la derecha o la izquierda, según el ánimo en el que anduviera para registrar lo que veía; Goethe el famosísimo filósofo alemán, hizo un viaje a Italia y se descubrió él mismo como un dibujante y eso se llegó a publicar”. Ángel Reyna cuenta que hoy en día algunos artistas como Sebastián, realizan libros, cuadernos o ediciones con soluciones para su trabajo; José Luis Cuevas registraba sus intereses en servilletas que luego obsequiaba o vendía; el pintor Dalí también incursionó en este tipo de memorias, al igual el doctor Óscar Héras que incursiona en el paisajismo en los apuntes de viajes. “Hay una marca que se convirtió en palabra, moleskine, son cuadernos. Los artistas los compran, se van de viaje y ahí hacen crónicas que luego ponen a la venta. Ese es el antecedente de una actividad muy divertida pues sales de viaje, tomas tu cuaderno y ahí vas registrando o guardando por ejemplo, el boleto de entrada al museo de Frida Kalho en la Ciudad de México o la foto que te tomaste afuera del Museo de la Ciudad de México en 20 de noviembre”. Otro recurso puede ser más sencillo. El tomarle una foto al desayuno que se pidió en “Sabor a mí”, en Lerdo, Durango. La foto se guarda al igual que el menú que se obtuvo en “La María” en Guanajuato y de pronto ya se tienen los ingredientes para hacer esa bitácora de viajes junto a hojas de árboles y flores. “Los cuadernos son multidisciplinarios: son dibujos, son letras, en mi caso es letra manuscrita y de imprenta. Este es un ejercicio también del diario donde se registran los hechos importantes, cuando viste al galán. En mi caso lo que registro son las visitas a los museos con la narrativa del autobús que tomé para llegar a San Miguel de Allende, que hace hora y media y cuesta 60 pesos y de esa manera para mí es un recuerdo pero si una persona lo quiere tener puede ser una guía”. Siendo un mapa personalizado, este diario de viaje recomienda al lector los sitios históricos, calles emblemáticas, museos y restaurantes y además sugiere formas de viajes seguras. Ángel Reyna dijo que junto a su esposa el viaje ha sido un placer pues durante 31 años han viajado, récord que se frenó al decretarse la pandemia. El viaje es de mochila, con lo que se tiene en el momento y aunque gustan del sur y su cultura, el territorio nacional ofrece una multiplicidad de paisajes, climas, aromas, sabores y arte que confluye en el mercado o la calle, agregando a la lista a los museos. La última ciudad que visitaron fue Oaxaca. “Dibujo a mano y coloco el mapa, a lo mejor lo hice con una taza en el restaurante El truco en Guanajuato, puse la taza y ahí puse el círculo y ahí puse las callecitas de un barrio, ahora que va a ser El Cervantino en la Plaza Mejía Mora y pongo el barrio, el cómo llegar desde el centro de la ciudad, qué lugares ver en la plaza”. El maestro Ángel Reyna ha expuesto su obra plástica compuesta por acuarelas, grabados y dibujos en el Museo Francisco Goytia y en el Teatro Calderón en Zacatecas con muestras individuales y colectivas, en tanto que en La Laguna ha expuesto en el Teatro Isauro Martínez, el Tecnológico de Monterrey los espacios culturales de los ayuntamientos de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, así como en plazas comerciales como Cimaco Cuatro Caminos. Asimismo ha donado obra para actividades que fortalecen el quehacer social, como la subasta que realizó Domec, participando en exhibiciones de la Universidad Autónoma de Puebla, en tanto que parte de su trabajo permanece entre coleccionistas. Los interesados en conocer este trabajo y ver las opciones de compra pueden llamar al teléfono de Ángel Reyna que es el 871 132 5340. https://www.milenio.com/cultura/angel-reyna-retrata-acuarelas-cronica-viaje

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